Cayan tiene 3 años y vive en Villavicencio. El 27 de febrero llegó al Hospital Simón Bolívar por una quemadura con líquido hirviente, y desde entonces su mamá, Ismar, no se movió de su lado.
Tres años y una hospitalización que no se puede explicar
Una quemadura en un niño de 3 años tiene algo particularmente difícil: No hay forma de decirle por qué duele, por qué hay que curarlo todos los días, por qué no puede irse a casa. Solo se puede acompañar.
Y acompañar así, hora tras hora, en una ciudad que no es la suya, agota de una manera que no se ve. Ismar no tiene relevo. No tiene a dónde ir entre una curación y la siguiente. Su día entero transcurre entre un pasillo y una camilla.
Es la situación de miles de familias que llegan a Bogotá desde otros departamentos para que sus hijos reciban atención médica especializada.
Qué es la Sala Familiar Casa Ronald McDonald del Hospital Simón Bolívar
En el séptimo piso del hospital está la Sala Familiar Casa Ronald McDonald: un espacio pensado para que las familias de niños hospitalizados descansen sin alejarse de ellos.
Ahí Ismar y Cayan juegan con el computador, arman rompecabezas, ven películas. Un rato en el que él vuelve a ser un niño de 3 años, y ella deja de ser, por un momento, la mamá que vigila una curación.
No es solo una sala con juegos: es el único lugar dentro del hospital donde no pasa nada médico.
Cómo acompañar a otra familia
Desde el 27 de febrero, cada uno de esos momentos ha sido posible gracias a personas como tú.
En Casa Ronald McDonald Colombia acompañamos a familias en Bogotá, Cartagena, Medellín, Cali y Pasto.