Milagros llegó a Bogotá el 23 de enero desde Buenos Aires, Córdoba, acompañada de Luis Miguel. Venía a que le programaran un marcapasos.
De Córdoba a Bogotá por un marcapasos
Un marcapasos en una niña significa exámenes, valoraciones y ajustes. Significa también días enteros de espera entre una cita y otra, en una ciudad donde no se conoce a nadie.
Ahí es donde muchos tratamientos se caen. No por falta de médicos ni de medicina, sino porque la familia no tiene dónde quedarse mientras dura el proceso. Devolverse no se puede: faltan los controles. Quedarse tampoco, si hay que pagar una semana de hotel.
Qué es la Casa Ronald McDonald Bogotá
Es un hogar temporal para familias que viajan desde otras ciudades para que sus hijos reciban tratamiento médico. Habitación, cocina, espacios de juego, y la cercanía al hospital que hace posible cumplir cada cita.
Milagros y Luis Miguel pasaron ahí esos días. Hay una foto de esa semana: ella sentada en una sillita amarilla, frente a una cocinita de juguete, sosteniendo utensilios imaginarios. Se está riendo. Nadie diría que vino a Bogotá por su corazón.
Eso es lo que hace un hogar. No cambia el diagnóstico ni acorta el tratamiento, pero convierte la espera en algo que una niña puede atravesar jugando.
No es solo un techo cerca del hospital: es que la parte médica no ocupe el día entero.
Ocho noches que alguien más hizo posibles
El 31 de enero, ocho noches después, Milagros y Luis Miguel volvieron a Córdoba con el marcapasos programado.
Y esas ocho noches las hizo posibles alguien como tú.